los lenguajes de picasso

del 13 de mayo al 15 de junio de 2005
organiza: ibercaja

 

Con la exposición Los lenguajes de PICASSO, se propone un repaso global, una visión que nos acerque a las diferentes disciplinas en las que se desarrolló el genio que revolucionó el arte de la primera mitad del siglo XX, el genio de Pablo Ruiz PICASSO.

 

Si hay algo que pueda llegar a explicar la compleja personalidad de PICASSO, es su curiosidad, su inmenso afán de conocer y experimentar.

 

En esta exposición, a través de sesenta obras -entre pinturas, esculturas, dibujos, grabados, juguetes, carteles y libros ilustrados-, nos aproximamos a cada una de las técnicas en las que el artista refleja su universo personal, deteniéndonos en las diferentes posibilidades que le facilita cada nueva forma de expresión. Descubrimos que para PICASSO no existieron barreras a la hora de trasladar su ate a cualquier faceta de la vida o a cualquier disciplina creativa.

 

PICASSO utiliza un marcado e inconfundible lenguaje durante toda su trayectoria artística que le permite adentrarse en las profundidades de la pintura, hasta entender que con la pérdida de lo accesorio se recupera lo esencial. De esa “purificación” son ejemplo los óleos Busto de mujer II (1968) y Figura (1968), en los que podemos comprobar cómo PICASSO ha quedado marcado por la huella de la esencialidad formal. En ambos, la geometría es subrayada por la importancia de la línea, que en ciertos momentos se vuelve signo.

 

Aun habiendo concebido más seiscientas esculturas de importancia similar a la de sus pinturas y dibujos o grabados, PICASSO es más conocido por estos últimos que por sus trabajos con el volumen. La escultura corre pareja a sus cambios y evoluciones tanto conceptuales como formales, buscando también aquí la libertad a través del desprendimiento de lo superfluo, FEMME ASSIE, bronce realizado en 1945, nos muestra a un artista disfrutando con la simplificación sensual de la realidad.

 

Una de las actividades más importantes de la carrera de PICASSO es el dibujo, que representa como ninguna el carácter inquieto y arriesgado, tenaz y apasionado del artista. Con líneas pensadas y seguras, se adentra de lleno en una etapa marcada por el clasicismo, es el caso de las tres gracias (1923). Bañistas, mitologías o retratos son algunos del temas escogidos principalmente por el artista para ejercitar este nuevo lenguaje, así como el recurso siempre presente de la tauromaquia.

 

Mención especial merece su dedicación al grabado, medio a través del cual canaliza sus obsesiones personales y artísticas en cada momento de su vida.

 

Su forma de trabajo, rápida e imprevisible, encuentra su mejor medio de expresión en las diferentes técnicas: litografía, aguafuerte y punta seca, así como linograbado y buril.

 

En este recorrido, no podemos dejar al margen su faceta de ceramista, que subraya la clave del éxito de cualquiera de sus diferentes incursiones técnicas.

 

PICASSO comienza sirviéndose de los volúmenes tradicionales ya existentes, simplemente decorándolos; pero su constante necesidad de cambio y experimentación le lleva a re-inventar formas. Tal es el caso de Búho de madera, 1969. Aunque el soporte de expresión artística ha variado, la temática representada sigue siendo aquella que obsesiona y puebla su universo personal: la tauromaquia (Corrida verde, 1949), la mitología ( Fauno caballero, 1956) y la representación de rostros (Durmiente, 1956 o Cara con puntos, 1956).

 

Cerramos nuestro recorrido centrándonos en su incursión, menos conocida pero igualmente exitosa, en la producción de carteles, libros ilustrados y juguetes.

 

Este repaso a la producción artística del artista nos muestra la esencia de su lenguaje universal; llevándonos a comprender por qué a través de estilos, de técnicas, de épocas diferentes, la luz de PICASSO recorrió casi un siglo sin apagarse.

 

Dolores Durán Úcar.

Comisaria de la exposición.