renato gatta. fotografía.

del 7 de noviembre al 8 de diciembre de 2008
organiza: fundación díaz-caneja

 

Aunque Renato Gatta, fotógrafo, se empeñe en afirmar y sostener lo contrario, lo que vemos en sus fotografías no existe en la realidad: se lo ha inventado él. Y, además, estas fotografías son demasiado bellas para ser verdaderas. El fotógrafo debe buscar bellezas, que no verdades y así ocurre en este caso. La verdad pertenece a la ciencia, a los notarios, a otros fotógrafos y a las exigencias morales; la belleza al arte, a la invención, a la mentira pura y sublime. Fotografías bellas e irreales: ésta es su grandeza y su miseria.

 

Para poder catalogarlas y situarlas, se deberían llamar “paisajes italianos”, más en concreto “la campagna marchigiana”, que es donde se han hecho y por donde fotografía su autor.

Para poder solazarnos y gozar de ellas, que también es el sentido y finalidad del arte para quien lo contempla, bastaría con pasar de una a otra, de sorpresa en sorpresa, con la emoción estética a flor de piel y él ánimo debido.

 

Para poder analizarlas las he catalogado o denominado “paisajes inventados”. En si misma esta expresión es un absurdo o, más exactamente, una redundancia pues no hay paisaje que no sea inventado. Antes del S. XVI en Europa no existían paisajes, es una invención reciente. De hecho, la palabra “paisaje” en español no existe hasta finales del S. XVII. Y es evidente que el mundo empieza a ser real cuando aparece el logos, es decir, cuando hay palabras para nombrarlo.