MARINA_NÚÑEZ_ CUARTA _PARED
del 2 de febrero al 4 de abril 2010

organiza: fundación díaz-caneja

 

 

«Innumerables cielos constituyen el cielo que vio Swedenborg, innumerables ángeles constituyen cada uno de ellos y cada uno de esos ángeles es, individualmente, un cielo. Los rige el ardiente amor de Dios y del prójimo. La forma general del Cielo [y la de los cielos] es la forma de un hombre o, lo que viene a ser lo mismo, la de un ángel, ya que los ángeles no son una especie distinta. Los ángeles, como los demonios, son muertos que han pasado a la esfera angélica o demoníaca. Rasgo curioso que sugiere la cuarta dimensión que Henry More ya había prefigurado: Los ángeles, en cualquier sitio que estén, siempre miran de frente al Señor: En el orbe espiritual el sol es la visible imagen de Dios. El espacio y el tiempo sólo existen de manera ilusoria; si una persona piensa en otra, ya la tiene a su lado. Los ángeles conversan como Los hombres por medio de palabras articuLadas, que se pronuncian y que se oyen, pero el lenguaje que usan es natural y no exige un aprendizaje. Es común a todas las esferas angélicas...»

 

Estas palabras, recogidas por Jorge Luis Borges en una conferencia que impartió sobre Los ángeles de Swedenborg, aquellas criaturas a las que el pensador y científico sueco juraba ver y hablar en su domicilio de Londres, en plena humedad y luminosidad del siglo XVIII, me parece que pueden encajar como anillo textual al dedo conceptual, para tratar de analizar, entender y sentir esas otras criaturas, también en cierto modo angelicales, también en cierto modo demoníacas que habitan el personal cielo artístico de Marina Núñez. Sus hielos e infiernos. Sus cielos e inviernos...

 

 

Francisco Carpio